Delincuencia organizada y perfiles criminal

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7.1 Modos de operación de los tratantes

¿Quiénes pueden ser los tratantes?

De acuerdo con la Secretaría Contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, quien comete el delito de trata de personas (tratante) puede ser cualquier persona, desde alguien conocido por la víctima, hasta una persona desconocida, un familiar, un amigo, un compañero de estudios o de trabajo, entre otras.

Como lo vimos en los anteriores módulos, la trata de personas no distingue sexo, edad o nacionalidad y convierte a las víctimas en un artículo de intercambio o de explotación. Es de suma importancia estar alerta e informados sobre qué métodos emplean los tratantes para prevenir o saber qué hacer en caso de ser víctimas.

Ahora bien, la Convención de Naciones Unidas contra el Crimen Organizado Transnacional define en su artículo 2o, inciso A, a un grupo delictivo organizado como: “Un grupo estructurado de tres o más personas que exista durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves o delitos tipificados con miras a obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico u otro beneficio de orden material”.

Asimismo, el término tratante ha sido definido por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos como:

          […] quienes se dediquen a la captación y el transporte de personas, quienes ejerzan control sobre las víctimas de la trata, quienes las trasladen o mantengan en situaciones de explotación, quienes participen en delitos conexos y quienes obtengan un lucro directo o indirecto de la trata, sus constitutivos y los delitos conexos.

            El Manual para la prevención de la trata de personas expone que muchas veces son grupos pequeños y aislados, redes de delincuencia o de estructuras familiares organizadas; pueden ser personas muy cercanas como lo mencionamos con anterioridad. No obstante, no podemos evitar, y mucho menos minimizar, la intervención de grandes mafias internacionales, como la china, la rusa o la yakuza japonesa (esta última muy activa en Colombia y Brasil) en estas actividades, lo que sin duda aumenta la peligrosidad y el riesgo con miras a su combate.

            Del mismo modo, las redes de trata pueden consistir en grupos de una misma etnia o nacionalidad que se relacionan con víctimas de la misma procedencia. Asimismo, pueden llegar a convertirse en grupos mixtos, en los cuales los delincuentes y las víctimas proceden de distintas culturas o países.

Cabe señalar que, en muchos casos, las organizaciones delictivas no actúan aisladamente, sino que establecen vínculos con otras formas de delincuencia organizada, tales como el tráfico de armas, de drogas y de migrantes.

De esta forma logran crear redes de complicidad que operan a menor o mayor escala como polleros, taxistas, empresarios, funcionarios públicos, agentes de seguridad y, en algunos casos, la propia sociedad civil que participa con su plan.

Mecanismos utilizados por los tratantes para controlar a las víctimas

            De acuerdo al Manual para la prevención de la trata de personas, los tratantes se valen de un buen número de mecanismos de control coercitivo a fin de limitar las posibilidades de escapar o pedir ayuda de la víctima, pues su objetivo es ganar dinero por un tiempo prolongado.

  • Uso de la violencia o amenaza de violencia física, psicológica y/o sexual: La mayoría de las veces los tratantes ejercen la violencia física en niños, niñas y las mujeres jóvenes son golpeadas o violadas como forma de mantenerlas sometidas. Sin embargo, también puede haber privación de la libertad, de líquido, de alimento o de sueño, con el fin de asegurar su obediencia. En el caso de violencia física se lastima a la persona en lugares no visibles, como el vientre o los muslos.
  • Amenaza de ser enviadas a prisión o ser deportadas: La falta de documentación, combinada con el miedo a la policía es utilizada por los tratantes con el fin de que las víctimas no puedan escapar.
  • Amenaza de represalias directas o a sus seres queridos: Un método muy empleado por los tratantes es la investigación previa que realizan de su víctima, investigan los detalles de la vida familiar de la víctima, por lo que amenazan con lastimar a sus familiares en sus comunidades de origen.
  • Decomiso o retención de documentos de viaje o identidad: Privar a las víctimas de su identificación oficial, generalmente el único documento probatorio de su identidad en el extranjero, confirma su situación irregular y dificulta en gran medida la posibilidad de buscar ayuda.
  • Aislamiento social y lingüístico: Se priva a la víctima de su libertad, empeora el caso si son extranjeras y no hablan el mismo idioma. Muchas veces las únicas personas con las que tienen relación son otras víctimas o los tratantes.
  • El suministro de alcohol o drogas: Es un método cada vez más utilizado el cual también puede emplear la víctima para afrontar la difícil situación en la que se encuentra.
  • Exposición y estigmatización: La estigmatización infligida por el entorno social, al dificultar la reintegración, a menudo se considera la principal causa de la reincidencia entre las víctimas de la trata. Las mujeres víctimas frecuentemente son rechazadas por su familia o comunidad por haber sido obligadas a trabajar como prostitutas, por haber sido abusadas sexualmente, por no regresar con el dinero prometido o por dejar alguna deuda sin pagar. La combinación de todos estos mecanismos favorece la creación de “prisiones psicológicas”, anulando completamente a la persona.

Forma de operación de los tratantes

Las autoridades han identificado al engaño como la forma más usual de “enganche” de las víctimas de trata de personas. Las formas de engaño son muy variadas y suelen combinarse, por ejemplo: el engaño de una oferta ostentosa de empleo en el extranjero.

Por general, la trata de personas opera en tres fases: 

  • Enganche: El tratante recluta a la víctima de forma directa o indirecta mediante anuncios en medios impresos, contactos por Internet, referencias de familiares o conocidos, supuestas oportunidades de empleo, agencias de reclutamiento, ofrecimiento de cursos, agencias de viajes, escuelas, cantinas, y la manipulación sentimental a través del noviazgo o matrimonio, entre otros.
  • Traslado: Una vez reclutada la víctima, es trasladada al lugar de destino donde será explotada. Esto puede ser, a otro punto dentro del mismo país, lo que se conoce como trata interna o a otro país, lo que se conoce como trata externa.
  • Explotación: En lo laboral la explotación se emplea en fábricas, maquiladoras, zonas agrícolas, plantaciones, minas. Construcción, pesca, mendicidad. Trabajo doméstico, vientres de alquiler. En lo sexual: prostitución forzada, pornografía, pedofilia, turismo sexual, agencias matrimoniales, embarazos forzados. En el tráfico de órganos:        sustracción ilícita de órganos, tejidos o componentes (pulmón, riñón, córnea, hígado, corazón, etc.), para ser vendidos en el mercado negro.

7.2 Perfiles de detección

Características generales de los victimarios o tratantes

Para Kristiina Kangaspunta, jefe de la Unidad Antitrata de la Oficina contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas, (UNODC), con frecuencia son hombres los que se encargan de las tres fases de la actividad de trata. No obstante, también se integran mujeres, en especial a la fase del reclutamiento cuando su edad o género favorece el establecer una relación de confianza con la víctima. Sin embargo, pueden actuar en otras fases de la trata como el transporte y la explotación.

            Los reclutadores deben tener muchas habilidades para lograr rápidamente una relación de confianza con sus víctimas, y también para saber cómo seleccionarlas.

            La INTERPOL nos dice que en la trata de personas se elige a las víctimas por su vulnerabilidad y se trafica con ellas entre países y regiones mediante el engaño o la coacción. Una vez llegadas a su destino se les priva de autonomía, libertad de movimiento y elección, y son forzadas a trabajar en condiciones precarias. A menudo sufren varias formas de abuso físico y mental. La trata de personas se encuentra vinculada a una serie de delitos como flujos de capital ilícito, el uso de documentos de viaje fraudulentos y la ciberdelincuencia.

Las áreas de experiencia de los tratantes no nos son ajenas, bajo este contexto, tampoco nos sorprende pues, como hemos visto día a día en las noticias, las personas encargadas de cuidar a la población y al país son quienes están más ligadas a estos actos delictivos, como los exsoldados. A esta lista también se suman exguerrilleros, ex miembros de otros grupos organizados, estafadores, delincuentes comunes con características especiales o experiencia en un campo determinado, sociópatas, personas ubicadas en profesiones u oficios que pueden ser estratégicos para los fines de la trata, personas comunes que se inician improvisando…

De acuerdo con la información que se ha registrado sobre estas agrupaciones, se ha podido esbozar con un cierto grado de precisión una clasificación de las funciones y responsabilidades dentro de la acción delictiva.

Actor intelectual: Es la persona que planifica el proceso de la trata, desde los lugares y formas de encontrar a las posibles víctimas, hasta las rutas de traslado con el uso o no de las fronteras y el contacto con los explotadores.

Reclutadores: Estas personas están a cargo de ubicar y “enganchar” a las víctimas utilizando la mecánica de la seducción, el ofrecimiento de empleo, manipulación sentimental a través del noviazgo o matrimonio, entre otros recursos. El reclutamiento depende parcial o totalmente del uso del engaño; incluso, lo más común es que la víctima consienta en trasladarse sola o en compañía de los tratantes al lugar donde supuestamente le está esperando una gran oportunidad de trabajo, capacitación, estudio, matrimonio, etc.

Negociador: Es la persona que compra o vende seres humanos, también es parte de la actividad delictiva de trata de personas. Específicamente, se refiere a los parientes o encargados de una persona menor de edad o incapaz, que la venden al tratante comprador para que la explote, por sí mismos o por un tercero.

Encargados del transporte o “pasador”: Ellos se encargan de trasladar a las víctimas por diferentes regiones de un país en la trata interna o coordinar el paso a través de fronteras, ya sea por canales oficiales, o por clandestinos. 

Encargados del ocultamiento: Son propietarios, encargados o arrendadores de salones de masajes, lugares de alojamiento, bodegas, casas de habitación, etc.; ellos se encargan de ocultar a las víctimas durante cortos períodos, mientras se define su destino o se realizan trámites especiales para su movilización.

Vigilantes: Estas personas se encargan de vigilar a las víctimas en las casas de seguridad, en lugares de explotación o durante los viajes. Su función consiste en mantener a las víctimas bajo control.

Visores: La función de estas personas es localizar víctimas susceptibles de captación en diferentes lugares. No son quienes las reclutan o capturan sino quienes señalan el “objetivo” a las y los reclutadores.

Personas a cargo del condicionamiento o “ablandadores”: Esta es una nueva categoría en la que se incluyen sujetos que se encargan de “ablandar” la voluntad de las víctimas por medio de la violencia física y psicológica (violación, golpes, degradación, castigos, etc.)

Explotadores: Son quienes utilizan a las víctimas para obtener un beneficio. Bajo su dominio, la víctima pierde su libertad y es sometida a maltratos de todo tipo que pueden provocarle lesiones o, incluso, la muerte.

Clientes: Los clientes no son considerados en la mayoría de las legislaciones internacionales como tratantes, porque no ejecutan las acciones propias de esos perfiles criminales. A pesar de esto, no debemos olvidar que son ellos quienes establecen la demanda, por practicar el uso de víctimas en diferentes formas de explotación, como la pornografía, relaciones sexuales remuneradas, la compra de niños y niñas, la explotación laboral, la adquisición de órganos humanos traficados, y de personas menores de edad para participar en grupos criminales.

7.3 Mecanismos de referencia

Características generales de las bandas o grupos organizados de la trata de personas

Como ya hemos visto, las organizaciones criminales dedicadas a la trata de personas no son fácilmente identificables. Sin embargo, tienen algunas características particulares:

  • Son grupos que operan dentro de un Estado o a través de múltiples fronteras.
  • Las organizaciones nacionales o transnacionales tienen puntos de contacto (personas, lugares) en los diferentes países.
  •  Usualmente se dedican a otras actividades delictivas como el tráfico ilícito de migrantes, drogas y armas.
  • Utilizan las rutas empleadas para trasiego de drogas, armas o migrantes irregulares.
  • Hacen uso de diversos modos de operación que varían según el país o región, el tipo de trata y las circunstancias del entorno político y social.
  • Poseen una estructura organizativa que puede ser básica o compleja (jerarquías, niveles de mando, compartimentación, etc.)
  • Procuran el reclutamiento de funcionarios clave para que se facilite el traslado y la explotación.
  • Dentro del proceso de la trata de personas pueden dedicarse únicamente a la captación, el traslado y la comercialización de las víctimas. No obstante, en la actualidad se dedican con más frecuencia a la fase de explotación como una acción propia del mismo grupo delictivo.
  • Dividen los territorios de acuerdo con el interés comercial, sin importar la división geográfica administrativa.
  • Cada grupo tiene una o más “firmas” en el modo de operación.

Como cualquier organización criminal, tienen un punto de quiebre: los tratantes pueden variar su modus operandi, modificar sus rutas, cambiar de identidad y utilizar una variedad de tácticas para conseguir los máximos beneficios y evitar que los detengan, pero hay un aspecto del delito al que no pueden sustraerse, pues constituye su propia finalidad, es la necesidad de comercializar el “producto”.

De acuerdo con el Manual para la lucha contra la trata de personas, este proceso, sin importar si se lleva a cabo por comunicación de persona a persona, o si se realiza a través de sofisticados sistemas electrónicos, siempre dará a los investigadores pistas de los lugares donde se está realizando la explotación.

De acuerdo al Manual de perfiles aplicados a la detección de víctimas y victimarios del delito de trata de personas, cuando algún funcionario o funcionaria logra detectar un posible caso de trata de personas, debe contar con uno o varios mecanismos rápidos, confiables y eficientes para transmitir la información y lograr una respuesta acorde con la situación.

Algunos casos van a requerir una simple transmisión de la información recolectada o identificada; otros, la intervención inmediata de diferentes instituciones y autoridades a cargo de la investigación de la trata de personas.     

Es importante tener en cuenta que la detección primaria, que es proactiva, puede transformarse rápidamente en investigación de un caso en flagrancia. De ahí la importancia de que en cada país las autoridades determinen el procedimiento de seguir en cada caso en particular.

Oficiales de primer contacto: Es el o la oficial de primer contacto (OPC) quien opera los Perfiles de Detección. El funcionario o funcionaria de la policía o de otras entidades se encarga del control de la seguridad en las ciudades, puntos de ingreso o salida y la red de carreteras y caminos, tiene el primer contacto y es quien con mayor facilidad puede identificar a una posible víctima de trata de personas y sus victimarios.

            Las y los oficiales de primer contacto reciben y aplican los perfiles de detección de acuerdo con sus funciones. El perfil genera un estado de alerta. Cuando se produce la detección, las y los operadores activan las acciones previstas en los mecanismos de referencia.

Son posibles oficiales o funcionarios de primer contacto quienes laboran como:

Policía civil. Policía migratoria. Policía turística. Policía de tránsito. Policía comunitaria. Policía municipal. Policía de fronteras. Policía de aeropuertos. Policía antidrogas. Policía de Seguridad Nacional. Guardacostas. Bomberos. Cruz Roja. Tramitación de pasaportes. Inspección laboral. Inspección de salud. Operadores turísticos. Agentes de viajes. Empresas de transporte. Renta de vehículos. Compañías aéreas o marítimas. Capitanes de puerto.

Medidas de atención inmediata o primaria

            Las medidas de atención primaria son aquellas que se aplican en los momentos posteriores al primer contacto con la víctima, que puede ocurrir cuando:

  • Es rescatada de las manos del o la tratante en operaciones de policía planificadas (allanamiento).
  • Cuando se detecta al victimario y/o víctima en flagrancia en alguna de las fases de la trata de personas.
  • Cuando logra escapar del o la tratante y es auxiliada por las autoridades. No existe un plazo determinado para establecer la frontera entre las medidas de atención inmediata o primaria y las que se aplican a mediano o largo plazo.

            Sin embargo, como referencia se ha establecido un plazo de 24 a 48 horas. Son medidas que el oficial de primer contacto debe tomar en tanto llega la asistencia de los cuerpos de atención e investigación especializados en su país o región.

Entre otras, se consideran medidas de atención primaria:

Protección: La víctima está totalmente desprotegida y con mucha frecuencia bajo una amenaza real contra su integridad física. Es responsabilidad del oficial de primer contacto el proporcionarle a la víctima que ha sido detectada en delito flagrante, por escape o rescate, las medidas de protección necesarias para evitar que sea intimidada o agredida por parte de los tratantes.

Alojamiento: Brindarle un lugar de permanencia seguro. No se trata de lugares ostentosos o permanentes. Lo importante es que sea confortable y la víctima se sienta segura en ese lugar.

Asistencia médica: Proporcionarle la asistencia médica oportuna y necesaria a las víctimas es fundamental. La misma gravedad de heridas físicas o emocionales dictará las pautas de la atención.

Apoyo emocional: Brindarle el apoyo emocional que requiera. Esto es sumamente importante y exige, además de la sensibilización necesaria en materia de trata de personas, una capacitación básica, y sentido común. Es indispensable en los primeros minutos, evitar los interrogatorios y las frases discriminantes o acusatorias para favorecer la atención de la víctima.

Por favor descargue el siguiente archivo para después regresar a responder los exámenes correspondientes. Módulo 7