Desigualdad social y vulnerabilidad

La desigualdad es el desequilibrio en el acceso a las mismas oportunidades y a los mismos derechos. Ésta se puede manifestar de muchas maneras: puede haber desigualdad económica, laboral o educativa. Éste es un problema muy común que afecta a regiones específicas de nuestro país y del mundo.

Pequeñas poblaciones conformadas por personas sujetas a diferentes tipos de desigualdad constituyen lo que denominamos como grupos vulnerables, es decir, todas aquellas personas con más probabilidades de ser violentadas en sus derechos.

¿Qué circunstancias sociales dan pie a la violencia?

Es claro que la desigualdad es un daño central para el bienestar de toda sociedad, por lo que las autoridades deben reforzar sus estrategias para eliminar esta situación que podría derivar en otras complicaciones futuras.

La trata de personas no es un evento reciente, sino un asunto serio que se ha complejizado durante las últimas décadas, motivo que ha impulsado a las instituciones de justicia a conocer, identificar y superar aquellas estrategias de organización delictiva.

Por tanto, en la relación desigualdad-violencia, es evidente que existe un vínculo denominado necesidad, que orilla a las personas carentes de oportunidades a inclinarse por la delincuencia para dignificar su calidad de vida.

¿Pero por qué existe la desigualdad?

De acuerdo con algunos teóricos, la falta de oportunidades ocurre principalmente por el desequilibrio económico global, en el que no todas las naciones logran adaptarse a los nuevos requerimientos del sistema de manera oportuna y ocasiona un declive en su país.

La complejidad del problema no radica en comprender qué pasa ni por qué, sino identificar una solución que permita un crecimiento equitativo en el ámbito económico en todos los ciudadanos, lo que inhibiría sentimientos de odio y necesidades vitales y, posiblemente, erradicaría la violencia.

Sin embargo, el factor de la economía no sería el único motivo, sino que intervienen los aspectos educativos y morales. No suficiente con ello, es necesario analizar la concepción de una sociedad y cómo ésta concibe la desigualdad y la violencia en su comunidad. 

Por ejemplo, en México, de acuerdo con la OCDE, “Las grandes desigualdades regionales de México resultan más de desequilibrios en la distribución geográfica de las actividades productivas que de diferencias estructurales o deficiencias económicas”.

Con regularidad, las localidades alejadas de la periferia, ya sea del centro de la ciudad o de la nación, tienden a tener menor participación dentro del desarrollo de un país, por lo que son escenarios propicios para que se disperse la marginación.

Estos espacios que suelen ser regiones indígenas y áreas rurales muestran importantes problemas demográficos que deben ser atendidos de manera urgente.

La falta de atención, la lejanía, la poca participación en el progreso económico e incluso la propia ignorancia de los habitantes respecto a sus derechos fundamentales contribuyen a que estos lugares se caractericen por la violencia que hay en su interior y, por consecuente, la carencia de oportunidades que motiva a ciertas personas a inclinarse por la delincuencia organizada o, bien, posibles víctimas de trata.

¿Es la trata de personas una red criminal?

Una red criminal es el conjunto y la coordinación de varias personas para desempeñar una actividad ilícita con fin de obtener una ganancia, regularmente económica. Es fácil identificar una red criminal, debido a que, como su nombre lo expresa, es una serie de acciones interconectadas con un objetivo en particular, en la que cada componente (miembro) desempeña un trabajo específico.

Dentro de una red criminal, también se facilita el intercambio de información, bienes económicos, comunicaciones y conocimiento, no sólo acerca del negocio ilegal, sino de las futuras víctimas.

En este sentido, el éxito de estas redes se debe al buen uso de las tecnologías, en el control, coordinación y comunicación interna, consiguiendo estos avances importantes a considerar:

  1. Acelerar la comunicación. Cada uno de los miembros puede estar informado en tiempo y forma sobre todas las actividades.
  • Dominio de terreno. Las organizaciones más pequeñas, descentralizadas e ignoradas tienen ventajas sobre las más grandes, centralizadas y focalizadas por las autoridades.
  • Comunicación eficaz. Ahora es posible compartir datos e información de manera interna con miembros esparcidos en varias zonas del país.

¿Cómo actuar en contra de las redes criminales?

Si bien es cierto que los abusos realizados por la trata de personas son innombrables en nuestra sociedad, es cierto que hay al menos dos sectores que deben aprender a coordinarse para enfrentarse contra este delito y contribuir a ponerle fin.

  1. El primero de ellos refiere a todos los organismos públicos enfocados en justicia y en tránsito de extranjeros, mismas que deben emplear estrategias para identificar, denunciar y desmantelar estos cuerpos delictivos.
  1. El segundo de ellos es la sociedad, ya que debe asumir su responsabilidad para erradicar el problema. Esto refiere no sólo al reconocimiento, identificación y fomento a la denuncia, sino también a la evasión del consumo que da origen a la trata de personas, tal como lo es el comercio sexual o la mano de obra barata.

¿Es fácil reconocer una red de trata?

Sí lo es, según las actividades específicas que hemos anunciado anteriormente. Sin embargo, uno de los principales problemas para el análisis de la trata es englobar las funciones de todos los cuerpos delictivos, considerándolas como ‘bandas’, ‘células’ o ‘mafias’, sin atender a sus particularidades.

Esto es un error cuando quiere comprenderse la estructura de los grupos dedicados a la trata de personas. La poca comprensión de su naturaleza se debe, entonces, a su generalización, en vez de a mirar sus especificaciones.

La trata no funciona igual que el tráfico de personas y a su vez se diferencia de las demás clases de organizaciones criminales, adoptando su propia figura, esquema y eje de acción.

Incluso, aunque se lograra identificar y dar una estructura completa a la trata, sería necesario comparar su modus operandi en distintos contextos –sociales, económicos y culturales–. Esto facilitará su entendimiento y agilizará la participación de las autoridades.

Algunos de los cuerpos delictivos conforman alianzas entre sí, colaboraciones o treguas que evidencian que individualmente no son impenetrables, sino que más bien demuestran sus principales debilidades.

¿Qué es la captación de víctima?

Es la compleja red de elección, captura, traslado y destino de una víctima de trata. Todos los grupos dedicados a este delito han afectado a más de 700 mil personas en todo el mundo. El objetivo es lucrar con todas ellas sin importar las condiciones de las personas.

¿Cómo trabajan?

La mayoría de los captores necesitan ganarse la confianza de su víctima para, posteriormente, ofrecerles ofertas tentadoras que mejorarían drástica y considerablemente su estilo de vida. Ya sea en aspectos laborales, familiares, afectivos o económicos, los delincuentes a menudo encuentran el anzuelo perfecto que se ajustará a su víctima.

¿De qué modo se acercan los tratantes?

Con frecuencia y de manera colectiva, publican ofertas de empleo en portales de trabajo a los que todo público puede acceder. En ellas se presentan grandes oportunidades con excelentes condiciones y mejores prestaciones, despuntando en el mercado laboral, por lo que parecerá una alternativa inaplazable para todos aquellos que estén en búsqueda de ingresos. No obstante, tienden a centrarse en los campos del modelaje, edecán y sus similares.

Para hacer más real la situación, se constituyen a menudo empresas fantasmas que se posicionan en un lugar que pueden ser “sus oficinas” y atraer todavía a más personas. No conforme con ello, algunos tratantes optan por ‘rentar’ espacios de estudio o religiosos como sedes para entrevistar a su futura víctima.

De manera individual, los captores se inclinan por las redes sociales y los espacios en internet, ya sea a través de Facebook, Instagram, Twitter, sitios web, aplicaciones para celular o por medio de viejas relaciones personales como familia, amigos o compañeros del trabajo.

¿Los captores optan por métodos violentos?

Sí, una de las formas de acercamiento a la víctima es mediante la violencia. Similar al aspecto anterior, a la fecha se conocen dos métodos de seducción: el individual y el colectivo. En estos casos, la integridad física y moral de la víctima está en constante peligro.

Para ello, se requiere considerar la captura directa de la posible víctima, es decir, que ya existe una selección previa de la persona basada en varios criterios, como sus características físicas o su posición social. Entonces, los captores recurren a:

  • Comprar directamente a las víctimas de sus familiares. Esto sucede regularmente en comunidades en donde esto es “socialmente permitido”, sin participación de la ley, en donde a menudo las mujeres no pueden decidir sobre sí mismas y son vendidas al mejor postor.
  • Uso de drogas. Una captura requiere de la ventaja sobre la víctima, por lo que los tratantes suelen emplear drogas para debilitar a sus futuras víctimas y lograr una captura exitosa.
  • Sustracción de menor de edad. Es normal que las niñas y los niños pongan menos resistencia que un adulto promedio, por lo que los captores se inclinan por ellos.
  • Secuestro.
  • Coacción o chantaje. Esto implica que se chantajea económica o emocionalmente a ciertas personas para que caigan en las redes de la trata.
  • Rapto. Algunos grupos delictivos con mucha más experiencia optan por esta opción.
  • Amenaza. Ciertos captores amenazarán constantemente a su víctima con que en caso de no ceder dañarán a sus seres queridos.
  • Agresión física o emocional. Muy parecido a la opción anterior, trata de utilizar violencia contra la víctima, con el objetivo de que ésta ceda a los deseos de sus raptores.

¿Qué tanto les conviene emplear estas técnicas?

Con frecuencia, los tratantes evitarán caer en este método violento para evitar lesiones considerables o la muerte de la víctima, ya que ésta es la ‘mercancía’ que será vendida o usada con fines de explotación. Al menos hasta que sea entregada, deben de procurar al máximo su bienestar.

Parte de la decisión de qué método será usado depende de la experiencia del grupo delictivo y de los recursos con los que cuente en el momento de la extracción.

¿Cuáles son los tipos de trata?

Mendicidad. Algunas de las personas que son víctimas de trata son sometidas a mendigar dinero por las principales calles de cualquier ciudad, a fin de obtener pocas monedas que serán arrancadas de sus manos y llevadas a los tratantes.

Extracción de órganos. Sobre todo entre la población joven que cae en la red de la trata, las víctimas suelen ser trasladadas a otras regiones o países para ser torturadas con la extracción de órganos que serán comercializados en el mercado negro. Personas enfermas con altos recursos pueden contactar a estos grupos para facilitar su acceso a un órgano sano. Este delito también se conoce como turismo de trasplantes.

Trabajo forzado. Algunas víctimas suelen ser canalizadas a trabajos forzosos en los que no existen acuerdos, salarios, beneficios u horarios. Muchas de las ofertas con ingresos increíbles son anzuelos para personas de escasos recursos.

Matrimonio servil. En esencia, la víctima mantiene un vínculo previo con el captor, quien mediante el enamoramiento consigue que la otra persona acepte casarse. Será entonces cuando se dé la explotación doméstica, física, emocional y sexual.

¿Cómo se realiza el transporte de la víctima?

El transporte de la víctima se constituye de tres factores:

  • La manera, ya sea por tierra, aire o mar.
  • El origen, el tránsito y el destino.
  • Si irá acompañada por el tratante o si irá por su propia voluntad (en búsqueda de una oferta laboral idónea).

Con frecuencia, los grupos delictivos pueden interactuar entre sí, compartiendo rutas y modalidades de acción. Para tener éxito en su viaje, suelen utilizar vehículos robados o con placas falsas, con la finalidad de acelerar el traslado.

¿Qué tan efectivo es capturar a un grupo dedicado a la trata de personas?

Gracias a los resultados obtenidos por las instituciones de justicia, sabemos la importancia de conocer las particularidades de la trata y de la banda que opere en esta actividad, ya que de manera contraria únicamente se obtendrían resultados contraproducentes, llegando incluso a fortalecerlas.

En los operativos policiales, es posible capturar a un miembro importante o al mismo líder del grupo. No obstante, de inmediato, éste suele ser reemplazado a beneficio de la organización. Entonces, se detiene a una persona, pero eso no frena la actividad.

Lo perjudicial de esta situación es que quienes toman el mando de líderes en los grupos de trata suelen contar con experiencia previa y con un nuevo enfoque de acción, lo que hace todavía más difícil conseguir su captura.

La captura de un grupo delictivo será tan efectiva según qué tanto entendimiento haya de la misma, es decir, cuánto se conozca sobre su complejidad, actuación sectorial y las relaciones que conserve con otras bandas.

Al hacerlo, se conocerán sus debilidades y se podrán elaborar importantes estrategias para combatir el delito. Esto con el propósito de desintegrar la actividad en sí misma en esa zona o región y no sólo a un miembro de la organización, garantizando el bienestar de la comunidad general.

¿Quiénes colaboran directamente en la trata de personas?

Para contestar esta pregunta, debemos comprender que la trata de personas no es una situación aislada, sino que nace por la demanda de una necesidad social: de quién requiere generar mayores ingresos para su familia y de quien se aprovecha de ello, víctima y victimario, respectivamente.

De no existir ambos perfiles, simplemente no habría tal actividad, de allí que se considere que la desigualdad y la marginación social son los escenarios predilectos para el nacimiento de este tipo de ilícitos, que terminan por dañar el tejido social.

Por una parte, la víctima sale de casa en busca de mejores oportunidades, hasta encontrarse con aquel que le ofrece lo que necesita, el victimario, que requiere de una persona necesitada para que su plan sea un éxito. Son cuestiones de oferta y demanda, con consecuencias lamentables.

La idea se vincula con la concepción del mercado como un sistema económico, en el que una mercancía es todo aquello que se puede comercializar y obedece a la demanda que se tenga de dicha mercancía, por lo que a medida que más se exija aquel producto más oferta habrá de él. En este mismo sentido, existe la oferta porque hay consumidores dispuestos a adquirirla.

Es importante que no se culpe únicamente a los delincuentes, sino también a las personas que están dispuestas a observar un producto comercializable en un ser humano.

La ecuación se vuelve sencilla: se requiere de

Víctima – Victimario – Consumidor

para comprender a los que colaboran directamente en la trata de personas.

¿Quiénes colaboran indirectamente en la trata de personas?

Como se ha mencionado desde un principio, se necesita de un contexto desafortunado que vulnere la integridad de una comunidad, para que algunos de sus miembros busquen la manera de obtener sus necesidades básicas. Si bien no refiere a un individuo, el contexto es fundamental para el surgimiento de este delito.

Las relaciones entre bandas, además de fortalecer las redes de trata, también colaboran indirectamente con la subsistencia de esta actividad, ya que complementan algunas desventajas del grupo: en transporte, economía, zonas de tránsito, etcétera. En estas relaciones existe un claro intercambio de beneficios, en el que todas las organizaciones deben obtener algo a su favor.

Por otro lado, de manera indirecta se requiere de la participación de algunos funcionarios, quienes ‘sabotearán’ los operativos policiales en beneficio de estas organizaciones ilícitas. Es evidente que entre ellos existe un acuerdo previo del que el servidor público obtendrá valiosas regalías. Esto es posible porque

  • Pueden controlar o cambiar las rutas de los operativos.
  • Pueden facilitar medios de escape para los cuerpos delictivos.
  • Pueden liberar a sospechosos o delincuentes de trata.